por David Lara.

Soy de los que creen que una gala de entrega de premios es inevitable que sea larga y en ocasiones aburrida. Y da igual quién presente esa gala; ya sea un gran cómico, unos actores consagrados o personajes de la escena pública. En el caso de los Goya, anoche se repartieron 26 premios, con sus 26 galardonados y sus 26 discursos. ¿Cómo no va a hacerse pesado? Me considero un fan de Eva Hache, una de las mejores monologuistas que nuestro país tiene actualmente; con sus caras, sus ojos de búho, su crítica mordaz e inteligente. He leído varias reviews en las que se afirma que no estuvo a la altura, pero a mi me convenció, me entretuvo y me hizo reír. No se cortó en hablar de la crisis (sí, tema demasiado recurrente), de criticar al gobierno, de meterse con los actores y de sacarnos unas risas a los espectadores.

Sin duda alguna, una de las anécdotas de la noche que dieron vidilla a la gala, fue el constante cruce de acusaciones entre actores y entidades públicas. Isabel Coixet y Ana Wagener se postularon a favor del Juez Garzón y el desentierro de la memoria histórica. Por otro lado, el director de la Academia de Cine, Enrique González-Macho, lanzaba una clara consigna: “Internet no forma parte de la actividad económica del cine”. Rotundidad y polémica servida. Incluso Santiago Segura y la propia Hache sacaron a colación la ley Sinde y la actuación del nuevo gobierno. Y para colmo, quedó nuevamente demostrado que la seguridad brilló por su ausencia, ya que miembros de Anonymous intentaron boicotear uno de los premios, así como un desconocido ‘El Muletilla’ se subía al escenario para promover un western extremeño.

¿Y los premiados? ¡Ah, sí! Que esto era una entrega de premios… Pues la verdad es que la cosa estuvo muy repartida. Es cierto que ‘No habrá paz para los malvados’ se ha alzado como la ganadora con 6 estatuillas (Película, director, actor, guión original, montaje y sonido), pero tampoco ha ganado de forma contundente. La gran sorpresa fue ‘Blackthorn’, que daba el campanazo con 4 premios aunque todos técnicos (vestuario, dirección artística, fotografía y producción). ‘La piel que habito’ se llevaba a casa 4 trofeos (actriz, actor revelación, banda sonora y maquillaje), pero insuficientes para un Pedro Almodóvar que sigue con una actitud estirada hacia el cine que le ha visto crecer. Aun así, quedaban premios para otras dos cintas que también estuvieron al pie del cañón. ‘La voz dormida’ se revelaba como la cinta destacable por sus interpretaciones con los premios a actriz revelación y actriz de reparto, además del de canción original. Y gracias a ‘Eva’, que se llevó a casa los premios a director novel, efectos especiales y actor de reparto, podemos poner esperanzas en el cine de ficción patrio.

¿Para el recuerdo? La reaparición de Silvia Abascal 10 meses después de haber sufrido un ictus cerebral que la ha mantenido alejada de la vida pública. Bastante recuperada, salió al escenario arropada por Miguel Ángel Silvestre y el aplauso de todos sus compañeros. Visiblemente emocionada declaró: “Qué alegría estar hoy aquí, de pie, escuchando fuerte el corazón, poder miraros a los ojos y poder decir ¡gracias!”. Ojalá que pronto podamos volver a disfrutar de su trabajo en la gran pantalla.