
por Jennifer Rey Pangalangan.
Está hasta en la sopa, como Michael Fassbender. Es la actriz de moda. A punto de estrenar este viernes en España, In time junto a Justin Timberlake, todavía tenemos el recuerdo fresco de Chloe, Caperucita roja, Querido John y Cartas a Julieta, todas estrenadas desde finales del año pasado hasta la actualidad.

Además, hace menos de un año, todavía podíamos encontrarla en la pequeña pantalla, en Big Love, y no hay que irse muy lejos para recordar sus pelis más sonadas en cine: Mamma mia y Jennifer’s body.

Vamos, que lo suyo ha sido meteórico. Su rostro bello y fresco no deja atrás su personalidad, que lejos de responder al estereotipo de rubia tonta, demuestra una gran versatilidad a la hora de interpretar todos y cada uno de sus papeles (algunos más afortunados que otros). Sin duda, me quedo con el de Chloe, escalofriante.

Y como no puede parar quieta y aprovechando su reconocimiento actual, tiene en el horno: The end of love junto a Michael Cera (Juno, Adventureland), Shannyn Sossamon (40 días, 40 noches, Destino de caballero) y Jason Ritter (Parenthood); Gone junto a Jennifer Carpenter (Dexter) y Wes Bentley (Jonah Hex, Los juegos del hambre); The wedding, en la que comparte cartel con Katherine Heigl (Anatomía de Grey, Como la vida misma, Killers), Robert de Niro, Robin Williams, Topher Grace y Diane Keaton, y Lovelace, donde se suma al reparto todavía no confirmado de Peter Sarsgaard y Sharon Stone en lo que pretende ser un biopic sobre la leyenda del porno Linda Lovelace.